Desarrollado por: MachineGames

#4

de 12

Doom: The Dark Ages

Lanzado en 2025 ❖ Para PlayStation 5, Xbox Series S/X, Windows ❖ Desarrollado por id Software ❖ Publicado por Bethesda Softworks

A esta altura una garantía de calidad, la tercera pata de la trilogía inaugurada en Doom (2016) opta por una movida relativamente arrojada (teniendo en cuenta la aversión al riesgo dominante en propuestas de este calibre): se pone pesada. El protagonista es un tanque humano que sacude la tierra en cada salto y que lleva un versátil escudo cuyo uso es esencial. No sé de otro juego que transmita con esta eficacia la sensación de peso, que es penetrante y transformadora, trastocando el ritmo de combate en algo mucho más coreográfico; una antítesis a la propuesta acrobática y vertiginosa de su predecesor, Doom Eternal. Para sorpresa de nadie, el juego que id Software crea en torno a esta propuesta es impecable y generoso en cuanto a niveles, diseño de encuentros y selección de arsenal. También incluidos: una trama que tienen demasiadas ganas de mostrar (no deberían), una banda sonora que no sale de lo esperado (efectiva), segmentos para variedad donde manejamos un dragón (mediocres) y un mecha (malos pero breves). ¿Es un defecto tomar riesgo demasiado calculados, aunque salgamos airosos? Si lo es, es el único que yo puedo encontrarle. ◆ ◆ ◆ ◆ (4/4)

#10

de 12

Indiana Jones and the Great Circle

Lanzado en 2024 ❖ Para PlayStation 5, Xbox Series S/X, Windows ❖ Desarrollado por MachineGames ❖ Publicado por Bethesda Softworks

Indy está en misión secreta por el Vaticano durante el fascismo. Recorremos un entorno enorme, ambientado con obsesiva atención al detalle. Se perciben "valores de producción" que nos remiten de inmediato a las películas de la saga, en estética y calidad. Es quizá el primer juego en consolas donde realmente el salto generacional se puede ver. Entonces pasa algo que ilustra mi problema con este juego. Se nos encarga encontrar a un guardia en una excavación fuertemente custodiada; tras infiltrarnos en una oficina hallamos un papel con una pista clara sobre dónde hallarlo. Yo dejo el papel y voy directamente al lugar indicado. No encuentro a nadie. Tras un rato de frustración descubro la causa: he leído la nota pero no la he guardado en mi inventario. Hacerlo dispara una cinemática y, recién luego de ella, se puede efectivamente encontrar al guardia en su lugae. Estos momentos donde se ven los hilos del muñeco, o donde el libre albedrío nos permite la pavada (podemos hacer a Indy revolear piñas para todos lados en una biblioteca llena de religiosos leyendo), rompen la inmersión de forma más violenta precisamente porque la ilusión nunca fue tan perfecta. Pero estos sinsabores no alcanzan a empañar toda la experiencia, y la impresión final es que soy yo quien se está quedando afuera: los puzzles son entretenidos, el combate correcto, el ritmo general virtuoso. Hasta comparto su mensaje político, expresado con seguridad plena y nula sutileza (como a mí me gusta). Que lo disfrute quien pueda, entonces. ◆ ◆ ◆ ◇ (3/4)