Publicado por: Sega

#3

de 12

Radiant Silvergun

Lanzado en 1998 ❖ Para Windows, Sega Saturn, Nintendo Switch, Xbox 360 ❖ Desarrollado por Treasure ❖ Publicado por Treasure, ESP, Microsoft Studios, Live Wire

Hace mucho fui a aprender piano (no aprendí) y me enseñaron este proceso: identificar las secciones de la partitura, practicarlas por separado lentamente, ligarlas, eventualmente ejecutar la pieza completa a tempo. Cuando uno lo logra, siente un tipo muy particular de satisfacción exactamente igual al de completar sin morir un nivel de Radiant Silvergun. El marco es una presentación gráfica originalísima, con música que eleva la acción y una trama hecha de basura animé sin sentido, que tiene la gentileza de nunca molestar. Se nos requiere pilotear nuestra nave esquivando amenazas y alternar entre sus 7 armas (demasiadas) para adaptarnos a la situación. Balas y rayos y bólidos vuelan desde todos lados todo el tiempo en todos los patrones posibles, y entre una cosa y otra se nos enfrenta a bosses cada vez más letales e inventivos (la marca de Treasure). Al asentarnos, entendemos que debemos planear con cuidado qué enemigos destruir y en qué orden para satisfacer al sistema de puntuación del juego, o no llegaremos lejos. Entonces es cuando cobra sentido que en el menú haya un modo para practicar los niveles por separado: o se es un savant del arcade o se ensaya, con calma y cuidado, cada parte de una pieza de la cual nos han robado la partitura y sólo sabemos cómo debe sonar. A priori la empresa parece imposible (repito 100 veces "no debo mencionar a Dark Souls en esta reseña") y, si bien no lo es, su dificultad sí termina por alienar a la enorme mayoría. Finalmente el desafío de completar el juego sin continues es sólo para enfermitos y asiáticos. Salud a ellos. ◆ ◆ ◆ ◇ (3/4)

#1

de 12

Gunstar Heroes

Lanzado en 1993 ❖ Para Sega Genesis/Mega Drive ❖ Desarrollado por Treasure ❖ Publicado por Sega

De un debut nadie espera que sea perfecto, pero sí debería ser excitante. Acá se lleva esta idea al extremo, prefigurando y configurando toda la obra posterior de Treasure. Los verbos son los típicos de un juego de acción (correr, saltar, disparar) con escasas adiciones, y la posibilidad de combinar distintas armas aporta variedad. El tono es ligero, sin miedo a escalar el nivel de pavada. La magia está en los niveles, que arrojan sin parar desafíos impredecibles y nos empujan al acto reflejo con una precisión siempre virtuosa pero nunca quirúrgica. Son 7 en total. El segundo y el quinto son de las secuencias de acción más memorables de la historia del medio. Sólo el cuarto (que se estructura en torno a tirar un dado, una acción que choca por lo intermitente) no es una fiesta. De las visuales coloridas y la música hasta el instante perfecto entre que (suspendidos en el aire) sujetamos a un monigote y lo arrojamos contra sus amigos, todo es bombástico, estimulante, excesivo. Los años siguen pasando; todavía ninguno se parece a éste. ◆ ◆ ◆ ◆ (4/4)